Reneé Lasarte de Iribarne

La historia es sindicada como culpable de muchos vacíos y ocultamientos, soslayando que la historia es realizada por personas con ideología. Esta historia de vida cuenta cómo puede desaparecer de la crónica de una institución el trabajo de una persona para, acaso, beneficiar los intereses de un individuo o de un grupo (Entrevista y Texto G. Vega, 2009).

Reneé en 2010

Encontramos a Reneé una tarde lluviosa en su casa; nos había llamado al saber de nuestra campaña para hacer el mural de la Capilla Santa Catalina. Apenas comenzamos a conversar nos expresa su preocupación por lo ocurrido el 25 de mayo último cuando al momento de entonar la Marcha de Allen, cuya letra es de su autoría, nadie la cantaba pues los arreglos de la música eran pésimos. A su entender “no se la prepara como es debido en los actos oficiales”. La Marcha fue declarada de Interés Municipal en 1985 (147/85) y en el Acta 260 se aprobó su interpretación por el Coro de Niños de la Escuela 153.

Reneé Isabel Lasarte de Iribarne nació en Patagones en 1930, su papá Juan era un vasco francés y su mamá, Velia Oliveira, era española. Obtuvo el título de Maestra a los 18 años y como le gustaba escribir continuó la carrera de Periodista, lo que la enfrentó a sus padres, que no estaban de acuerdo con su elección.

Siempre escribió y participó publicando, recitando y cantando en todo evento cultural de la región. En Conesa comenzó su tarea docente y cuando llegó a Allen conoció a su marido Héctor, que era comisario en la localidad. Tuvo tres hijos, Annabella, Héctor y Adrián, quienes le han dado numerosos nietos. Reneé fue Directora de Cultura municipal ad honorem en 1972, directora de la Escuela Nº 153 y de la Nº 80 y, como le gusta decir, fundó la Biblioteca Popular Naciones Americanas y la escuela Santa Catalina.

Héctor Iribarne

Renée piensa que ser fundadora es un orgullo que no se basa “en tener una idea, eso puede salir de cualquiera, la cosa está en llevar a cabo esa idea”. Pues entonces, Reneé siente que aquellas ideas que llevó a la práctica y que la hicieron trabajar mucho la hacen fundadora, así define, entonces, la tarea “fundacional”. Ha merecido homenajes como docente y por impulsar actividades e instituciones en la comunidad: gestionar todo lo necesario para la Escuela de Voley de la Escuela 23 y para la instalación del Anses, organismo del que se hizo cargo como asesora provisional ad honorem. Fue gestora de la Escuela para Adultos N° 13 (1960), Delegada del sector pasivo de la Unión del Personal Civil de la Nación, socio fundador de la Agrupación Coral Allen (1972), profesora del Colegio Mariano Moreno y en 1984 creó la Agrupación de Escritores Allenses. Esta Agrupación la tuvo como presidenta y la primera comisión la conformó junto a Aimino Peruca, Libertad Avalís y Margarita Manucci de Fernández, pero duró poco tiempo.

En 1985, Mario Beretta propone una reunión para refundar el centro y nació así definitivamente la Agrupación de Escritores Allenses, que publicó Entre Sombras y Luz con poemas de escritores locales. Reneé, además de su participación en este trabajo, publicó Poesías y Reflexiones en 1995 y participó, junto a Javier Stickel, en la Antología Así Cantan los Poetas, una publicación de poetas latinoamericanos.

Reneé nos muestra todo el material informativo de su trabajo y entre ellos una carta de 1969 del Presbítero Domingo Loiacono quien le agradece por sus años al servicio en el Colegio Santa Catalina “que juntos fundáramos, un 11 de marzo en 1964”. Nos cuenta, entonces, que un día domingo apareció en su casa el padre Loiacono a proponerle su idea; había pensado en ella “por ser una persona muy activa”. La idea del sacerdote era crear un jardín de infantes que no había por aquellos años en Allen. Recuerda que había existido uno en la casa de Martín “alquilado por las damas del Rotary y a cargo de Susana Marione, que después de dos años se cerró por algunas quejas de vecinos. Parece que la casa en la noche tenía otra vida que no coincidía con los objetivos de las damas rotarias.

Comenzó entonces la tarea encomendada por Loiácono y “junto a Dilma Fortina fuimos puerta por puerta a buscar niños”, cuenta Reneé, “propusimos hacer una reunión con las madres donde acordar la organización y una pequeña cuota para pagar a las maestras”. El Jardín comenzó a funcionar con unos 20 niños en 1965; después de un año pensó en hacer un primer grado y se lo hizo saber al Padre Loiacono, le dijo: “Padre, ¿no me da un lugarcito más?”.

Y así lo hizo a pesar del poco espacio disponible. La dirección escolar se ubicaba en donde el sacerdote se preparaba para la misa. Así continuó por años creando grados, el padre le decía que no iba a parar “hasta que no me vea dormir en un banco de la plaza”, recuerda Reneé riendo. Llegó a crear hasta el 5° grado, pero para ese entonces llegó el padre José Martín quien trajo monjas, que según Reneé “son las que hicieron desaparecer todo lo realizado”, por eso no se recuerda su paso por la escuela parroquial.

Para Reneé la razón de esta omisión es que no se ha querido reconocer que un laico fundó una escuela parroquial, ella sabe dónde está todo el material que demuestra aquel trabajo. Pero mandó una nota al Colegio pidiendo aquellos documentos y le contestaron que todo se quemó. Sin embargo,  ella conserva un inventario de 1965 con la actuación de las maestras, sus nombres, firmas de asistencia, pagos, entre otros documentos del funcionamiento del colegio.

Pero más allá de los problemas actuales, sus recuerdos vuelan a aquellos años en que trabajaba en el Jardín. Cuenta que, cerca de las vías de ferrocarril, había un aserradero que pertenecía al Sr.  Lamperti padre y que fue a él a quien le habló para hacer los primeros bancos. Las damas rotarias donaron los muebles y la bandera de aquel primer jardín, “todo se lograba por la colaboración y buena voluntad de la gente”, resalta Reneé. Nando Bracalente hizo los pizarrones y se formó una  cooperadora, “cuyo primer presidente fue Manuel Barace y también estaba la Sra. de Bianchet”. Todos trabajaron para que la escuela funcionara “pues iban muchos chicos humildes y no se lograba recaudar casi nada con las cuotas”. La Municipalidad la ayudó para poder servir la merienda, “estaba el intendente Bilo, quien me ayudó muchísimo”, recuerda Reneé.

Sin embargo, la crónica oficial del nacimiento de la escuela desconoce su gestión. Su nombre no aparece y su tristeza, por lo que ella denomina “un delito”, la lleva a contarnos que después de la respuesta del Colegio fue a la comisaría a ver si había alguna denuncia del incendio que quemó toda aquella documentación histórica. Constató que no había denuncia alguna; recibió además información de quién habría “cargado todo en su rastrojero y trasladado a su chacra, donde algunos vieron la documentación abandonada en un galponcito, en estado lamentable”. Por esto nos asegura que sabe quién organizó este “borrón y cuenta nueva” y que las razones están en que esta persona, muy allegada a la iglesia, buscaba ser directora de la escuela y dejar el trabajo de Reneé en el olvido.

La crónica sobre la historia del colegio dice que la escuela fue creada por iniciativa del Pbro. Domingo Loiacono en 1965 y después de una breve reseña se pasa a 1969 donde se nombra a Magdalena B de Pomina como directora. No hay referencia alguna a Reneé como primera directora, ni a su trabajo ni al de todos aquellos que participaron en la creación y organización de la escuela.

La excusa de que hubo un incendio, dice Reneé, esconde la historia de la primera etapa de la escuela, cuando era nacional, y la razón, a su entender, es que no se acepta que fuera organizada por alguien que no pertenecía a la iglesia: “yo fui educada en un colegio de monjas, soy católica apostólica y romana, como debe ser, pero no estaba en los grupos religiosos de la iglesia de la época, por eso mi trabajo tenía que desaparecer”.

Pero Reneé se repone de este fuerte golpe y nos canta una canción con la que comenzaban el día en la escuela parroquial y que es la misma que ella cantaba en aquellos tiempos en los que estudiaba en el colegio de monjas. No deja de recordar a toda la gente que colaboró con la escuela. Viene a su memoria  Salvador D’amico, quien le dio los caños para el mástil de la bandera, que fue donada por Diente de Oro. También recuerda “los matambres del gordo Pepe, ¡qué matambres!”, nos dice con emoción, con los que juntaban dinero para la escuela. Asimismo, su memoria agradece la colaboración de las maestras que “venían de afuera y vivían en la casa de alquiler de Doña Luisa Reynes”, la primera portera e innumerables personas más, que participaron de distintas maneras para hacer posible el emprendimiento.

Sus nietos fueron a la nueva escuela Santa Catalina y le contaban que “ninguna maestra sabía como había nacido la escuela. Ellos solían preguntar y la respuesta era quefue obra de un cura o algo así”, dice Reneé. En cuanto al edificio actual del Colegio ella nos dice “ahí, hay cero Reneé, pues todo lo hizo Walter Barión”.

Acta N° 1

La Biblioteca Popular “Naciones Americanas”

 

“En la localidad funciona desde hace más de un año la Biblioteca Popular ‘Juan Bautista Alberdi’ organización que responde a un plan general de cultura popular y a la que la dirección y personal le viene prestando bastante interés en su mayor desenvolvimiento”

                                                                                                                                             Voz Allense, agosto 1933

 

Reneé Lasarte de Iribarne recuerda que era Directora de la Escuela 153 “Naciones Americanas” cuando se enteró de que “hacía años había existido una pequeña biblioteca denominada Juan B. Alberdi, que funcionaba en la calle Libertad, en un local muy humilde alquilado a la familia Zabaleta y que, por falta de personas que pudieran atenderla y de presupuesto, dejó de funcionar, entregando los pocos libros que quedaban al Colegio Mariano Moreno en calidad de guarda. Era Director del Colegio el Sr. Anselmo Álvarez. En mi escuela había muchos alumnos de hogares humildes que no tenían ninguna posibilidad de acceso a la lectura y/o trabajos de consulta e investigación, pues no teníamos biblioteca. Así fue que en una reunión de personal les planteé mi inquietud, aprobándose por unanimidad por todos los presentes el proponer a la Cooperadora la idea y así contar con su apoyo”.

Así, un 31 de julio de 1970 se reunieron en el Club Social los “Amigos de Allen” con el objetivo de fundar la Biblioteca. En este encuentro se redactó el Acta N° 1 de la institución. En ella se estableció el uso de un espacio en la Escuela 153, se resolvió denominarla “Naciones Americanas”, se fijó el Estatuto y se designó la comisión: Presidente Juan Pablo Morales, Vice Jorge Kopprio, Secretario Cirilo Cornejo, Pro Secretario Anibal Audisio, Secretaria de Actas Rosa Gallardo de Herrero, Tesorero Salvador Ingusci, Pro Tesorero Manuel Arregui, Vocales Renée L. de Iribarne, Rosario de Rodríguez y Maria del Carmen Diez de Aenlle.

Inauguración de la Biblioteca

Renée señala que, luego de la reunión, “se había cumplido solamente la primera parte (…) faltaba lo más difícil, contar con libros. (…) No fue nada fácil, se comenzó en las aulas, haciendo socios a los alumnos, con lo que voluntariamente podían colaborar”. Los niños traían textos y muchas veces recorrieron el barrio para que sus vecinos les donaran libros y “no se puede dejar de mencionar al joven Pablo Arcaute, en aquella época integrante del Interac Club de nuestra ciudad, quien se ofreció voluntariamente, con otros compañeros a realizar una colecta en el pueblo”.

Trámite para creación de la Biblioteca.

Finalmente, la idea dio sus frutos y una cantidad importante de textos fueron entregados a Reneé quien además envió solicitudes a diversas instituciones de la región y del país. Luego invitó al Club de Madres “para poner su granito de arena”. También se juntaron fondos a través de rifas, que permitieron hacer una gran mesa de lectura y estanterías en la carpintería de Rotella y comprar 12 sillas. La inauguración oficial se realizó el 17 de agosto de 1970. El evento fue incluido en el Programa de Festejos Municipal y asistieron el Ministro de Gobierno, autoridades del Consejo de Educación, el Intendente y otros funcionarios.

Reneé señala que es necesario aclarar que la fecha de fundación oficial es el 17 de agosto, pues se ha confundido con la fecha de realización de la reunión que consta en el Acta N°1, cuando “no existía aún una biblioteca, sino simplemente deseos”. El día 17 además se descubrió un pergamino “con los nombres de los  fundadores y que hoy se exhibe en una de las paredes del salón de esta biblioteca; esa tarea la realizó la Prof. de Manualidades  de la Escuela 153, Mirta Fernández”.

Faltaba sin embargo algo más: “darle carácter popular, lo que no fue nada fácil por cierto, pues hubo que realizar muchos trámites”. Luego se buscó a una persona que se hiciera cargo, fuera del horario escolar, pues hasta ese momento era atendida por las maestras. Se hizo cargo ad honorem el Director de la Escuela 27, Augusto Iturburu. La institución le pagaba la nafta, ya que venía de la zona de chacras. Las cuotas que se recaudaban, que no eran muchas, se entregaban al Director en compensación de sus gastos.

Convenio

La clasificación de los textos fue realizada por la bibliotecaria Sra. De Llamas, una tarea que realizó al margen de su trabajo y también sin pago. Por eso Reneé le agradece profundamente: “vaya en este párrafo el reconocimiento y gratitud de todos los docentes y el mío a esta Sra. por la dedicación y tarea realizada”.

En 1971, Reneé fue designada Presidenta de la Comisión Municipal de Cultura lo que aceleró el trámite de traspaso de la Biblioteca a un local sobre la calle San Martín que les alquiló la Sra. de Peccoretti. “Hoy allí funciona un negocio de libros religiosos” explica. El alquiler lo pagaba la Municipalidad.

Uno de los propósitos de Renée era lograr un subsidio para comprar libros y todo lo necesario para ampliar el espacio. Por eso viajó a Buenos Aires como representante de Cultura Municipal para gestionar la solicitud al Fondo Nacional de las Artes. Así, el 6 de diciembre de 1971 y a través del expediente N° 01655/71, se otorgó un subsidio con el que se adquirieron 336 libros que fueron entregados a Jorge Kopprio. En 1972 luego de firmar un convenio entre Renée, el Intendente Ducás, el Director del Mariano Moreno Anselmo Alvarez y Jorge Kopprio se cedieron también los libros de aquella primera biblioteca que estaban en el colegio. Eran unos 80 libros. Además, en 1972, en el Día Internacional del Libro, los niños de la Escuela 153 donaron los libros conseguidos  en una colecta. Se trataba de 50 libros, de los cuales 26 eran cuentos para niños.

La Biblioteca quedó a cargo de una comisión presidida por Jorge Kopprio. Además, Koprio fue el gestor de la Federación de Bibliotecas a nivel provincial, que realizó obras como la construcción de un nuevo edificio con ayuda municipal y provincial. Reneé destaca la colaboración de Roque Gómez quien realizó grandes esfuerzos para impulsar y desarrollar la biblioteca.

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   Agrupación Coral de Allen

 

En 1971 Renée, como Presidenta de la Comisión de Cultura, convocó a los vecinos “amantes del canto y la música” para formar un coro. Sin embargo, si bien logró interesar a algunos, faltaba una persona competente para dirigir al grupo. En 1972, a través de la Dirección de Cultura de la provincia, se logró contratar al profesor Miguel Angel Mercau y a sólo tres meses de su formación se presentaron el 25 de mayo de ese año. Luego cantaron en el Primer Encuentro Coral en la ciudad de Cipolletti y el 9 de julio presentaron el Primer Concierto Coral en la localidad.

Los integrantes de esta formación fueron:  Vila de Bizzotto, Irene de López , Nelly de Brawn, Eva de Porrino, Yolanda Porrino, Aída de Cerri, Margarita Stagnari, Beatriz Ascencio (Sopranos), Aurora de Isidori, Zully Isidori, Florinda de Zalazar, Irma Arbay, Veryl de Diez, Ruth Benjamín, Amalia Priner, Marité  Martín, Magdalena Fuentes, Nilda García, Beba Sánchez, Gladys Quinteros, Vizia de Quinteros, Esther Fuentes (Contraltos), Eugenio Coca, Jorge Giugni, Víctor Porrino, Víctor Puglisi, José L. Isidori, Avelino Puelpan, Julio Pérez (tenores) y Ángel Diez, Luis Brawn, Eduardo Zalazar, Pablo Barión (Bajos).

Agrupación Coral 1972 Director M. Mercau

Historia Escuela Santa Catalina por Reneé L. de Iribarne.

 

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5 Respuestas

  1. Mavis Florencia dice:

    La Sra. Renee de Iribarne fue maestra de la escuela Nº 23, unos años antes que yo dejara Allen en 1953, o sea que la conocí muy jovencita, ya que por su año de nacimiento (1930) yo alumna, tenía 10 años menos…. Tenía su carácter….como decíamos los alumnos era brava!!!!
    En el centenario de la muerte del Gral. San Martín se hizo un acto frente al busto levantado en la plaza del mismo nombre, y ella estaba presente -tenía una foto que lamentablemente no puedo encontrar- eso fue en 1950.
    Respecto a la Biblioteca Juan B. Alberdi tengo entendido que primero funcionó en la Municipalidad y luego pasó a su sede final, lugar donado o alquilado por el Sr. Guanieri…. Allí tuvimos muchos la oportunidad de reunirnos y aprender telégrafo (sistema Morse) era gratuito y nos lo enseñaba un Sr. (que no era oriundo de Allen) llamado Gutierrez. Es el día de hoy que prácticamente no he olvidado el alfabeto Morse.Conocí la Biblioteca fundada por Renée, es más, doné un libro y estuve visitándola en el año 2004 junto a mi esposo. Allí a sus puertas nos tomamos una foto. Gracias

  2. jorge cortes dice:

    Como allense, conocí primero a la Sra. Reneé por los comentarios del pueblo, sobre si rigidez e inflexibilidad en los temas en los que actuaba.- Después, tuve la inmensa suerte de haber compartido, o mejor dicho haber visto de primera mano su accionar, cuando en el año 1971 asumió como Directora de Cultura de la Municipalidad.- De cómo con su dirección tuvimos profesores de teatro y escultura, así como de música, pero lo que más recuerdo fue el equipamiento lumínico con que dotó al Teatro Municipal, que dicho sea de paso, había desaparecido para 1978.-
    Agradezco a la vida el que siempre me reconociera entre la multitud de personas de su relación y en su homenaje solo se me ocurre decir que me gustaría compartir su cielo, porque estoy seguro que será el cielo de los que obraron siempre con honestidad, tanto intelectual como de vida, poniendo la verdad aún por encima de sus propios intereses.-
    Descanse en paz señora Reneé, ha cumplido acabadamente con su misión en las vida.-

  3. Gracias Mavis, Gracias Jorge!! Reneé fue una gran «ciudadana», con todo lo que esta palabra significa. Cuando la entrevistamos, en 2009, estaba muy enojada por el olvido de su persona. Nosotros entendimos que, más allá de su «enojo», ella era la representación de una gran cantidad de actividades comunitarias que estaban soslayadas solo porque ella estaba en medio de la realización. ¿La razón? su caracter, que la precedía e impedía llegar a conocerla mejor. Para nosotros fue muy importante poder rconocerla en ese momento, justo antes del Centenario, poner su historia en el Libro (y otras cosas que nos contó) y lograr que la canción de Allen se grabara por primera vez en un coro. Recordamos que nos decía que era horrible para ella saber que los coros allenses se negaran a cantarlo y que ella se lo había pedido muchas veces (y era así pues nosotros intentamos hacer el enlace, entre ella y el Director del coro y no quisieron). Para el Centenario un pequeño grupo coral se animó. Recuerdo que desde la Delegación grabamos varios CD y repartimos en las escuelas, Reneé hizo lo mismo y repartió a muchos la grabación, estaba feliz. Despues un grupo de niños de la Escuela 222, a los que les llevamos el CD, se animó con la ayuda de la docente de Música, cantaron en el palco el 25 de mayo de 2011. La entrevista generó muchos comentarios en su momento… todo lo que escribimos sobre ella pasó antes por sus manos, algo que en general hacemos pero más con ella, tan exigente en el tema de la escritura. Durante bastante tiempo la seguimos viendo, escuchando sus ideas, sus criticas, por cierto, lúcidas y comprometidas… nos sentimos muy felices de que esta historia la recuerde ya que hoy estariamos lamentandonos por no saber mucho de lo que acá ella nos cuenta. Esa es la intención (queda clara en esta historia) de hacer la historia local. Seguramente Reneé no se fue conforme, ella siempre pidió más, algunos les gustaba a otros no. Lo seguro es que Reneé esta en paz por el reconocimiento logrado en estos días,
    ella así lo quería y así la recordaremos por siempre.

  4. MANUEL PEREZ (MANOLO) dice:

    Desde Puerto Madryn , lugar donde elegi vivir hace ya 30 años , me pone contento leer la Historia de la señora Renee Lazarte de Iribarne , Fui alumno de la Esc. 153 cuando ella era directora y la hija mi maestra de grado .
    Exelentes mis recuerdos de aquella etapa de mi vida.
    Gracias por el momento de alegria al leer los detalles de una vida muy fructifera no solamente en lo docente.
    Manolo

  5. Gracias Manolo! por comentar y compartir tus recuerdos, saludos!!

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