La casa de Ramasco

Sabías que, muy cerquita de la ciudad, existe aún una de las casa más antiguas de Allen? Es la casa de Lorenzo Ramasco y fue construida en alrededor de 1910. 

Foto actual de la casa del facebook de J. M. Ramasco.

 

La bella casa se encuentra, ingresando o saliendo de la ciudad, por el acceso Martín Fierro. Según informaba la edición  de 1929/1930 de la Sociedad de Publicidad Sud - America (monte Domecq & Cía. Lda.) la casa se ubicaba en la llamada Estancia o establecimiento "La Elena", de unas 156 hectáreas. La publicación decía que "La Elena" tenía extensas plantaciones de árboles frutales, especialmente perales, manzanos, durazneros, damascos, ciruelas y guindos. Estos cultivos daban unos diez mil cajones de frutas por año cuyo precio por unidad era, por aquellos años 30', de 10 pesos nacionales.

Poseía, además, una producción de unos 300.000 kg. de uva de muy buena calidad y una extensión sembrada de alfalfa cuyo rendimiento era de unos $2000 anuales. Por todo esto la chacra era valuada en $ 400.000 m/n pues tenía buen riego y una "hermosa casa - habitación, que reúne todo el confort moderno, sirve de residencia al propietario y su familia. Otros "cuerpos edilicios, próximos a la casa han sido para albergue de huéspedes, habitaciones de personal, etc."

Publicación APSA 1929/30

Tal como dice la publicación, Lorenzo Ramasco era un escribano santiagueño que estudió en San Juan. Fue amigo de Joaquín B. González, promiente intelectual de La Rioja. Su madre, doña Abigail Alfaro Araos Alpio era sobrina del General Araos de Lamadrid y descendía de don Bernabé Araos, diputado en el Congreso de Tucumán de 1816 y cuyo retrato se encuentra en la casa histórica tucumana.

Según recordaba la familia, sus ancestros habían llegado en la época de Fransisco Pizarro y fueron parte de muchas generaciones de ame­ricanos. Su padre Lorenzo Ramasco era un médico italiano que había llegado del Piamonte y que murió muy joven dejando tres hijos varones y una hija natural quien sería, luego, la madre de doña Petrona C. de Gandulfo. Si  algo histórico falta a la familia debemos agregar a doña Juana Azurduy, emparentada por los Padillas. Aún quedan Ramasco Padilla en el norte argentino.

Lorenso Ramasco, su esposa, Elena Freyman y sus hijos Lorenzo y Jorge.

 

Regresando de San Juan, Lorenzo conoce en Bell Ville, Córdoba, a quien seria su esposa: Elena Freyman. Ella era de nacionalidad belga pero sus padres eran alemanes; tení­an una fábrica de carruajes en Córdoba. Lorenzo se enamoro de Elena y se fueron a vivir a Viedma, donde se casaron. Vivían en la calle San Juan.

La bella Elena Freyman.

En la década del 1910 Lorenzo tenía en Allen una importante cantidad de tierras según figura en la Dirección de Catastro de esa época y viajaba permanentemente a la zona. Hasta la década del ‘40, llegaba un barco a vapor desde Viedma, remontando el río Negro y Lorenzo se dedicaba a escrituraba  tierras.

En uno de esos viajes decidió hacer la casa de la chacra, ya que Elena no se iba a venir hasta no tener la casa construida. Allen, tal como lo conocemos aún no existía, eran solo unos pocos caseríos y tierra mucha tierra en venta. Cuando estuvo la casa terminada, decidieron venir a vivir definitivamente.

Elena Freyman

 Según recuerda Hilda "Ketty" Vega de Ramasco, la familia solía contar que la casa había quedado al cuidado de unos inmigrantes italianos que metieron dentro de a los chanchos y vacas que criaban para calentar el am­biente como se acostumbraba en Europa. Así que cuando llegaron la abuela casi muere de un disgusto. También recuerda que del abuelo Lorenzo existen numerosas anécdotas. Como era escribano viajaba, en carruaje o a caballo, a ha­cer escrituras a distintas zonas como Bariloche o Bahía Blanca, luego regresaba en bote por el río Limay. Esos viajes eran toda una aventura y recuerda la familia que en una oportunidad regresaba en tren luego de haber realizado una escritura, al parecer había jugado al póker y perdió todo lo ganado, así que viajaba sin boleto. Cuando el guarda pasó por su camarote y le solicitó su pasaje, "don Lorenzo le dijo: Vengo de  contrarrembolso. Cuando llegue a Allen se le pagará”. Y fue así efectivamente, al llegar, el  jefe de la estación en los años 20',  José M. Rial, pagó el pasaje y luego se le restituyó el importe.

Documento de 1924 (Solar G manzana 55) concedido a L. Ramasco. Del Archivo Histórico de Viedma.

Así se vivía en la Patagonia, la palabra tenía mucho valor y "don Lorenzo supo ganarse el afecto de la gente. Sus amistades fueron hombres honorables en esa época como Chaneton o con el Contraalmirante Cordero, con quien además era primo segundo. Yo pude conocer a Angelita Cordero, esposa del hijo del Contralmirante, una señora muy anciana, amable y educada, quién fue tutora de mi marido y sus hermanos cuando realiza­ron sus estudios en el colegio Arciola de María de San Isidro, en Bs.As" (Ketty Vega de Ramasco).

Otra historia graciosa del abuelo Lorenzo, fue que teniendo que despedir a unos amigos, se fue a la esta­ción del ferrocarril en camisón en el auto con la abuela, llegó el tren y subió a salu­dar a sus amistades, de pronto el tren se puso en marcha y el abuelo le gritaba a su esposa: “no te preocupes Elenita, bajo en Roca, alguien me va ha traer”.  Lo que no sabía la abuela era que el abuelo estaba vestido debajo del camisón, que debería esperar dos días para que represara, ya que en Gral. Roca lo esperaba una mesa de póker.

Era también muy afecto a las fiestas en su casa, la que fue construida en 1910 y que aún se conserva en pié. "Se realizaban importantes reuniones donde se tocaba el piano. Según contaba la Sra. Raquel de Da Prato había un gran piano de cola y solían llevarla para que ejecutara algunas piezas. Esa casa fue siempre lugar de reuniones; por ella pasaron grandes políticos como don Ricardo Balbín y su esposa (a quién conocí en una oportunidad), Arturo Frondizi en la década del ‘40, todos eran radicales de ley ya que mi suegro contaba, que su padre lo llevó a conocer a Hipólito Yrigoyen y recordaba que lo había tratado con mucho afecto por la amistad que unía a su padre y el caudillo" recuerda Ketty.

"Doña Elena, como la llamaban, fue colaboradora de toda institución de la época, participó en la fundación de  la  iglesia local, del Hospital y la cooperadora del mismo y de la Escuela 23, pero nunca le interesó publicitar sus acciones ni se envaneció con sus actitudes de generosidad. Brilló por su honestidad y muchos inmigrantes, por ejemplo, aprendieron el idioma castellano que ella les enseñó personalmente, también a podar y plantar frutales. Tal el caso del Sr. Iluminati, Gentilli y otros.

Diraio Río Negro, 1968.

 "Como tenía amigos en la embajada de Bélgica recibía información sobre las nuevas técnicas empleadas en la fruticultura. Viajaba en una americana (carruaje ligero) con su chofer y ayudante Efraín Yáñez, hasta Huergo donde tam­bién tenía una chacra. Durante muchos años recordaban que le llevaban la escalera, subía y explicaba a la gente las nuevas formas de podar o cosechar la fruta. En la década del 20, Elena recibió la medalla de plata de la Asociación Rural Argentina, un premio por la mejor producción de peras y manzanas. Don Efraín Yáñez era un señor que nació y vivió en la vieja casona de la  chacra. Se crió junto con mi suegro y la familia, a la que acompañaba siempre. Todos los veranos se iba a ver a su familia por uno o dos meses pero siempre volvía. Yo lo conocí y lo recuerdo con mucho cariño. Murió en diciembre de 1971, justamente unos 15 días antes que mi suegro Lorenzo (hijo)" (Ketty de Ramasco)

Lorenzo Ramasco de pequeño

Ketty se casó con Hugo Ramasco, hijo de Lorenzo (hijo) y tuvo dos hijos: María Belén y Juan Manuel. Veamos algunas fotos familiares:

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Publicación Sociedad de Publicidad Sud - America (monte Domecq & Cía. Lda.) 1929/30

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6 Respuestas

  1. SARA dice:

    PRONTO TENDRE LA DE LOS RAMASCO DEL NORTE.-

  2. Gracias Sara, contános un poco que significa «la de los Ramasco del Norte» Gracias!

  3. Sonia Ramasco Padilla dice:

    hola yo soy de Tucuman! Hija de Jorge! Buenísimo el informe! Se lo mostrare a papa. Creo q JUan Manuel estuvo hace unos años en casa. Un beso!

  4. Marialis Ramasco dice:

    Se lo mostré a mi hermana y le pareció muy interesante!!!

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