Hacer leña con el arbol caído…

Sabías que hoy los fruticultores de la región se dieron cuenta que su producción no la quiere nadie... y decidieron tirarla en la ruta de entrada a nuestra localidad…

Foto: Diario Río Negro

Foto: Diario Río Negro

 

El diario Río Negro y otros medios regionales y locales nos cuentan que esto (de tirar el alimento y fruto del trabajo de un año… de una vida incluso) es una medida de protesta en medio de la crisis que atraviesa el sector. “Ayer, el productor de Fernández Oro, Edgar Artero, había anunciado que en Allen, Fernández Oro, Cipolletti y Regina los chacareros saldrían a los accesos de esas localidades en la mañana de hoy para tirar la fruta porque ‘los empresarios no la quieren comprar ni la pera buena ni la dañada’ (…) Artero declaró ‘serán 400 millones de kilos de pera que perderemos. Los empresarios no quieren comprarla por el tema costos, ni la buena ni la dañada con el último granizo. No quieren saber nada, no la podremos vender. ¿Entonces qué hacemos? La tiramos o la regalamos’" (diario Río Negro, 28/01/2015). Y así estamos. Y si la historia nos cuenta el pasado también nos ayuda a entender el presente y colabora a cambiar y/o solucionar los problemas a futuro. Pues nuestra matriz productiva también fue fruto de políticas que beneficiaron una producción por otra. Lo fue cuando a comienzos de siglo XX, con la ayuda del capital inglés, la zona que producía vid, alfalfa y otros cultivos anuales como cereales y leguminosas, debió por el interés extranjero y las elites gobernantes, virar la orientación económica a la fruticultura. Imaginen lo que debió pasar allá por los años 20’, como los perjudicados por esa política debieron afrontar este hecho que los superaba, ya que les fue impuesto “desde arriba”. Pero esto es “pasado” y ya nadie se acuerda, ¿verdad? Otro “pasado” fue cuando unos 20 años después, los pocos que habían continuado con la vid (ya debilitados por el anterior impulso hacia las peras y manzanas), debieron hacer frente a la crisis del 30’. Surgen entonces las cooperativas en la región como Cooperativa Fruti-Vinicola Allen Ltda. (más tarde conocida como Millacó) para poder hacer frente al capital extranjero representado por la AFD (la empresa inglesa Associatión Fruit Corporation) que se encargaba de todo, monopolizando el empaque, transporte, comercialización, etc. con una inmensa tasa de ganancia. En los años 40’ los productores de uva recibieron el embate final. Los mandaron a quemar su producción de uva (y así se benefició a Mendoza, sería vitivinícola y nosotros frutícolas) Abajo les contamos más de esto que escribimos en el Libro del Centenario, allá en 2010. Hoy los productores tiran su producción. Sin embargo, siguen sin entender la historia como pasado – presente – futuro. Aquello del pasado (y todo lo que se ha escrito, investigado, etc.) se suma al presente que venimos denunciando en nuestra sección “NO al Fracking en Allen”. Un presente que está también escrito en miles de artículos periodísticos, libros, investigaciones, etc. y que los fruticultores nuevamente no quieren ver. El día en que decidieron no participar de las propuestas, marchas, acciones, etc. contra el fracking dieron el golpe final a su futuro. La zona ya no será frutícola. En Allen, por lo menos, será del shale gas. ¿Qué quiere la gente? ¿Peras, manzanas, frutas… o petróleo? El grito ya se escuchó y se formalizó en la Fiesta de la Pera con el gran porcentaje de dinero petrolero que la financió. Simbólico ¿verdad? Deberemos cambiar el nombre de la fiesta? No. No lo harán por mucho tiempo ya que así muchos seguirán creyendo que aún estamos en el Alto Valle frutícola, un romanticismo que aún vende. Pan y circo. Mientras tanto los productores le pedirán al Estado más subsidios, una vez más, como cientos de veces, como toda la vida... Y el Estado se los dará, a cuenta gotas, pero se los dará y ellos vivirán un poco más, quejándose, heridos, pero… un poco… vivos. Seguirán siendo comerciantes (pues lo son como cualquier otro) privilegiados ya que NINGUN otro comerciante de la región logra tener un subsidio si tiene una inclemencia climática en su negocio (se le cae un techo, se le inunda y pierde toda la mercadería…) o un problema que le perjudique lo que produce o vende (pensemos en un productor ladrillero que es hoy una de las producciones mas importantes de la localidad, ¿alguien lo ayudará si pierde la producción?). Los comerciantes “NO VIP” quiebran, cierran, se “van a la lona” pues no los subsidia nadie. Los fruticultores no, porque con subsidios subsisten, dividen su tierras con varios nombres (hijos, nietos, esposas) para así cobrar más subsidios… y así siguen, pues su objetivo es vender la fruta al galpón para exportar… ¿mercado local? ¿Regional? “Ohhh no, no, no!! la fruta se exporta... Ganamos más…” me dijo una vez un fruticultor local.

Y así estamos... Por favor, que alguien los ayude a leer la historia (entendida como pasado – presente – futuro), que alguien colabore a que la historia sea clave en la educación de nuestros hijos, así no cometen los mismos errores, así los ayuda a saber quiénes son los beneficiados cuando la prioridad es el capital extranjero. Lástima que tiren la pera… tal vez si se unieran y formaran cooperativas… si desarrollaran más productos (dulces, jugos, conservas, etc.) para vender en la zona, en las escuelas, donde los niños y jóvenes casi no comen frutas, no solo por falta de costumbre sino por lo cara que es nuestra fruta en el mercado. Dicen los fruticultores que no la “tiran”, que la dejan para que la gente vaya y la retire… Porque no las ponen en bins (no en el suelo) en el centro de la ciudad, en los barrios… para que la gente la busque y se lleve “el reclamo” a su casa, colaborando así con el.

Preguntas...

Ojalá que alguien, por una vez, ayude a construir un futuro mejor aprendiendo de aquellos hombres del pasado que perjudicados, golpeados por las políticas del momento buscaron una salida sin tirar alimento, sin esperar del Estado. Ojalá que la imaginación triunfe alguna vez y salgan ideas más creativas que tirar la fruta… ojalá que nuestros hijos no aprendan nada de tamaña decisión…

Ojalá.

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Sobre la Millacó

Dependencia de Millacó convertida en deposito de quimicos para el fracking

En la 3ra. parte del libro del Centenario podes ver la economía de los últimos 100 años en Allen

Una vez más: No al fracking en Allen

Algo más…

Si el vino viene, viene la vida…

“En 1913 Allen gozó del privilegio de haber tenido la primera bodega cooperativa, denominada  Sociedad Cooperativa de Allen, única en la República. Su especialidad era el vino moscato. Esta actividad se inició a sólo tres años de la fundación del pueblo. Su vida no fue muy larga, pero se constituyó en el antecedente de la posterior Cooperativa Frutivinícola” (Mariani, M. 1986). “En 1908 se plantaron las primeras cepas de uva Pinot y luego variedades como Malbec, Cabernet, etc. En cuatro años se construyó una gran bodega bautizada con el nombre de ‘Barón de Río Negro’ (…) Varias hectáreas, 72 exactamente, estaban destinadas a la plantación de uva para vino, 500.000 hectolitros pueden parecer una cifra elevada, pero Barón de Río Negro lo hizo realidad. Sus vinos que circularon por el país en 1918 llegaron a Asia, eran exclusivos de la línea Ferrocarril del Sud y la realeza británica los degustó en Buckingham. Años más tarde, en 1939 comenzó la elaboración del champagne ‘Baronet’”. Mariani, M. 1986.

Allen tuvo muchas bodegas y una gran cantidad de tierras con plantaciones de viña, ya que ésta junto a la alfalfa fueron la forma de producción inicial. Luego, la producción de alfalfa en el Alto Valle inicia su repliegue hasta la caída del precio de la lana (los datos indican que se producía 20 toneladas por ha., se hacían 4 cortes anuales y cada fardo era de 30 a 50 Kg., se vendía a 20 o 30 $ la tn. para comercio interior o de exportación). Viñedos. Campetella y Flia

Otras Bodegas familiares fueron La Idalva de Jorge Mir (1940), El Roble de Wiens, Paponi, Campetella, Fernández Carro, San Jacinto de San Segundo, Albagar de Alba, Favot, Cunti Hnos., etc.

En los años ‘20 la vid alcanza niveles muy importantes y Río Negro se posiciona tercero en el país, después de San Juan y Mendoza. Para 1934 se da la primera exportación de 2100 tn. de peras y manzanas. Paralelamente comienza a declinar la producción vitivinícola por la creación Junta Reguladora de Vinos. En los años ‘30 la crisis generalizada había afectado a la producción por la caída de los precios y la comercialización. El Estado adoptó entonces medidas de intervención y creó nuevas agencias estatales. En diciembre de 1934, por ley 12137 se crea la Junta Reguladora de Vinos. La regulación de la producción de uva y su elaboración habían sido hasta ese momento asumidas por los estados provinciales de Mendoza y San Juan tratando de resolver la congestión de la oferta y la caída de los precios. En este panorama, el Ministro de Agricultura, a partir de un informe del Banco de la Nación, envía al Congreso la iniciativa de crear “un organismo constituido por un presidente y dos vocales nombrados por el Poder Ejecutivo y una comisión honoraria formada por representantes de los intereses afectados entre los que se incluye al Banco de la Nación y al Banco Hipotecario Nacional (BHN), en la medida en que los productores y elaboradores, mayoritariamente, son deudores de ambas entidades financieras” (Persello, A.). El mecanismo que proponían para superar la crisis era eliminar por un tiempo parte del stock de vinos y de uvas, incluyendo la quita de viñas y su sustitución por otros cultivos de mayor rendimiento económico. El proyecto se aprobó sin el voto del socialismo. Luego se modificó la ley para ampliar las facultades de la Junta, pero los resultados no satisficieron sus objetivos: continuó existiendo excedente ya que los productores no quitaron las viñas porque la indemnización ofrecida era muy baja. "‘Después, muy de a poco, empezamos a cambiar viña por frutales. La viña empezó a valer menos y la fruta más. Hicimos el cambio. Nos costaba hacerlo, no sólo económicamente. Había sido tanto el esfuerzo por ver los cuadros plantados que daba pena volver a empezar. Pero bueno, para seguir en esto hay que saber adaptarse. Hasta el día de hoy estamos reconvirtiendo permanentemente’ (…) Cerca del boliche ‘La Titina’ ubica don Martínez su chacra. Aquella propiedad la hicieron desde cero y recién pudieron ser propietarios durante el gobierno de Requeijo (1969-1972), cuando el Registro de Propiedad Inmueble pasó de Nación a la provincia. ‘Antes, como no éramos peronistas, no nos daban el título. Viajamos un montón de veces a Buenos Aires con mi hermano para hacer los trámites, pero tuvimos que esperar años para tener el título’" (Bernardo Martínez en Yappert, S. 2008)

Los testimonios dan cuenta del proceso en que les compraban la vid con la condición de que la enterraran: “La cosa no fue fácil, vinieron años malos... La gente había pasado de la alfalfa al tomate y a la viña y esto durante la crisis del ’30 (…) Fueron muchos años feos, como después fueron los años de Menem para los chacareros. Venía la Junta Reguladora y por presión de los viñateros mendocinos nos hacían enterrar la producción y arrancar la viña. Así obligaron a la gente a pasarse a la fruta para que no se compitiera con los viñateros cuyanos” (Yappert, S. 2007)

En este contexto, el periódico allense Reflejos (fundado en 1942) decía en 1964 que “No existe prohibición para plantar viña”, pues en la publicación anterior se daba cuenta de los rumores de que se limitarían las plantaciones. Según la nota enviada por el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura de Mendoza ningún organismo “ha dispuesto hasta la fecha medida que limite, prohíba, suspenda o normalice la implantación de nuevos viñedos”. Sin embargo, en abril de1967 el impuesto al vino se triplicaba. El ingeniero agronómo Isaac Darquier llegó a Allen en 1934 como administrador del establecimiento Los Viñedos Barón de Río Negro. Isaac Darquier nació el 6 de marzo de 1901 en Temperley, lugar donde vivió siempre su familia. A los 21 años obtuvo su título en la UBA y en 1931 fue enviado por el gobierno a Cuba para que estudiara todo lo relacionado al cultivo e industrialización de la caña de azúcar. A su regreso al país el ingeniero Darquier fue nombrado director de la Escuela de Industrias Rurales Nicanor Ezeiza de Coronel Vidal.

Para saber más: “Isaac Darquier: administrador del Barón de Río Negro” de Susana Yappert. Diario Río Negro, octubre 2007.

En Sección Historias de vida de esta pagina mas testimonios de fruticultores

Una economía en fotos...

La alfalfa, una de las producciones mas importantes de nuestra ciudad a comienzos del siglo XX. (Foto Museo de Allen)

Alfalfa uno de los productos mas importantes a comienzos de siglo XX

Barco por el río Negro con vinos de Biló. Una forma de transporte que fue olvidada por las politicas que impulsaron, primero el ferrocarril y luego, los camiones como transporte de la producción regional.(Foto Museo de Allen)

Barco con vinos a Viedma

Noche de helada, los fruticultores Von Sprecher y Wolfschmidt no queman gomas... (Foto Museo de Allen)

Noche de helada V. Sprecher y Wolfschmidt

Una economía que pudo ser más variada.... secadero de frutas de Svampa. (Foto Museo de Allen)

Secadero de Silvio Svampa- Romano en primer plano

El fertil valle del río Negro... aérea de 1970'. (Foto Libro Escuela 222)

Vista aerea 1

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2 comentarios

  1. Hugo dice:

    Lo mejor sería estatizar las empacadoras, expropiar las tierras y repartirlas para que sean trabajadas…
    Horarios laborales de 4 horas, que más…

  2. Gracias por tu comentario, saludos!

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