{"id":124,"date":"2011-12-29T19:26:42","date_gmt":"2011-12-29T19:26:42","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.102\/?p=124"},"modified":"2011-12-29T19:26:42","modified_gmt":"2011-12-29T19:26:42","slug":"nuestros-padres-aprendieron-aqui-a-ser-fruticultores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/?p=124","title":{"rendered":"\u201cNuestros padres aprendieron aqui a ser fruticultores\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>Mariano y Juan Carlos Gherzetic H\u00f6cker y Agata Pamich H\u00f6cker viven en Allen. Cuentan la historia de sus padres, migrantes de las comunidades croata y eslovena. Llegaron al Valle en la d\u00e9cada del \u201920 y se convirtieron en celosos productores. Susana Yappert (Diario R\u00edo Negro, 2007)<!--more--><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Mariano, Juan Carlos Gherzetic H\u00f6cker y Agata Pamich H\u00f6cker son hermanos y relatan la historia de sus familias, las cuales se radicaron en el Alto Valle en la d\u00e9cada del \u201920.<br \/>\nEllos son hijos de Zorka H\u00f6cker, una inmigrante que lleg\u00f3 a Plottier con sus padres, hermanos y abuela desde Europa.<br \/>\nEl padre de Zorka, el \u201cTata\u201d \u2013como lo recuerdan sus nietos\u2013 fue el primero de la familia en llegar a este pa\u00eds. \u201cEra un alem\u00e1n de la Selva Negra \u2013relata Mariano\u2013 que en Europa era constructor, de los primeros en especializarse en construcci\u00f3n utilizando cemento\u201d.<br \/>\nEl \u201cTata\u201d hab\u00eda estado en la Primera Guerra, de modo que cuando intuy\u00f3 que se avecinaba una segunda contienda decidi\u00f3 su destino de inmigrante. El ascenso de Hitler fue decisivo. En 1927 se embarc\u00f3 hacia Am\u00e9rica. Lleg\u00f3 solo a Argentina. Estuvo en el Hotel de los Inmigrantes e inmediatamente se relacion\u00f3 con la colectividad alemana. Justamente se enter\u00f3, en el Club Alem\u00e1n, que se estaba colonizando esta zona. Compr\u00f3 tierras en Plottier, en la colonia de los ingleses, ligada a la empresa del Ferrocarril del Sud. H\u00f6cker, huyendo de la guerra, se hab\u00eda convertido en pionero.<br \/>\nEn Europa qued\u00f3 su esposa (Ana), su suegra (Mar\u00eda) y sus tres hijos: Zorka Mar\u00eda, Miquela (nombre castellanizado) y Franz. Viv\u00edan en Goritzia, Tolmino (antes Yugoslavia). Ana era dactil\u00f3grafa y taqu\u00edgrafa y su suegra, obstetra diplomada en Austria. Ellas eran de Eslovenia, con rostros duros pero coraz\u00f3n tierno. Cuando H\u00f6cker envi\u00f3 la llamada a su familia, su mujer vendi\u00f3 la casa familiar, pero antes de dejarla guard\u00f3 un mont\u00f3n de sus pertenencias en un hueco que quedaba bajo la escalera de la casa. \u201cLo hizo con la esperanza de volver alg\u00fan d\u00eda a su tierra, pero nunca pudieron hacerlo&#8230;\u201d, relata emocionada la nieta de aquella mujer. Su tesoro qued\u00f3 para siempre en aquel desv\u00e1n. La suegra de H\u00f6cker quiz\u00e1 fue m\u00e1s realista. Cuando lleg\u00f3 el momento de partir, dej\u00f3 pagada la tumba de su difunto esposo por 200 a\u00f1os.<br \/>\nLa familia se embarc\u00f3 y, al pasar por el pe\u00f1\u00f3n de Gibraltar, Europa qued\u00f3 atr\u00e1s para siempre.<br \/>\nEn Am\u00e9rica todos nac\u00edan a una vida nueva. H\u00f6cker, constructor de oficio, devino en chacarero. Su hijo, quien hab\u00eda sido seminarista en Croacia, abandon\u00f3 su intenci\u00f3n de vestir sotana y se convirti\u00f3 en escribiente de la comisar\u00eda de Plottier, donde la polic\u00eda era analfabeta. Su suegra continu\u00f3 desplegando sus saberes y lleg\u00f3 con innovaciones para las parturientas de la Patagonia (ver Historias&#8230;). \u201cContaba siempre que implement\u00f3 algo desconocido por estos lugares, la silla para parir. La \u2018nona vequita\u2019, como le dec\u00edamos a nuestra bisabuela, trajo al mundo a gran cantidad de vecinos de Plottier y Neuqu\u00e9n&#8230;\u201d.<br \/>\nPero antes de llegar a R\u00edo Negro, las hijas del matrimonio y su abuela permanecieron una temporada en Buenos Aires. \u201cMam\u00e1 \u2013cuenta Agata\u2013 ten\u00eda unos 18 a\u00f1os cuando lleg\u00f3 a este pa\u00eds y trabaj\u00f3 de dama de compa\u00f1\u00eda para ayudar a sus padres a hacer la chacra. Mi t\u00eda acompa\u00f1aba a mi abuela y mam\u00e1 fue contratada por la familia Blaquier Unsu\u00e9, precisamente por la t\u00eda de monse\u00f1or Jaime De Nevares. Mientras tanto mis abuelos hac\u00edan la chacra. Debe haber sido un shock para estas mujeres el lugar. Mi bisabuela, mi abuela y mam\u00e1 eran gente instruida, que hab\u00eda vivido en ciudades con servicios como agua y luz y aqu\u00ed todo era un desierto&#8230;\u201d. \u201cEl \u2018Tata\u2019, en cambio, estuvo mejor \u2013agrega Mariano\u2013. El era bohemio, le gustaba la libertad, trabajaba con gusto la tierra y cuando terminaba la faena sal\u00eda a tomar una cerveza negra, costumbre que nunca perdi\u00f3\u201d.<br \/>\n\u201cLa t\u00eda Miquela, que a\u00fan vive, al llegar a esta zona conoci\u00f3 en Neuqu\u00e9n a un italiano de Trieste, Arigo Figa, quien trabajaba en la construcci\u00f3n del puente ferrocarretero y luego en la gobernaci\u00f3n. Ellos tuvieron tres hijos: Bruno, Berta y Silvana\u201d, cuenta Agata.<br \/>\n\u201cMi mam\u00e1 \u2013contin\u00faa Mariano\u2013 conoci\u00f3 en una fiesta de la colectividad eslovena en Buenos Aires a mi padre, esloveno del valle de Itria. Se llamaba Jos\u00e9 Grzetic, como era nuestro apellido antes de atravesar la aduana argentina. Ambos hablaban el esloveno. Pap\u00e1 lleg\u00f3 en el a\u00f1o \u201923 a Buenos Aires y abri\u00f3 con un socio un restaurante de comidas t\u00edpicas de su pa\u00eds. El restaurante estaba en Villa Devoto, donde hab\u00eda mucha gente de su colectividad. Pap\u00e1 se cas\u00f3 con mam\u00e1 en 1942 en Neuqu\u00e9n. Despu\u00e9s de casarse, \u00e9l se quiso independizar y consigui\u00f3 trabajo de carpintero en la estancia de los Blaquier Unsu\u00e9 donde est\u00e1 el palacio que hizo construir esa familia&#8230; A orillas de ese palacio nac\u00ed yo, casi un pr\u00edncipe (risas). Cuando pap\u00e1 termin\u00f3 su trabajo en la estancia nos mudamos a Capital, hasta que mis padres decidieron venir a Plottier. Llegaron en 1947. Ya hab\u00eda nacido mi hermano Juan Carlos (Ivan)\u201d.<br \/>\nEn Plottier, Zorka ten\u00eda a su padre y Jos\u00e9 estuvo de acuerdo en sumarse a la familia productora. Los primeros pasos los dio con H\u00f6cker, luego trabaj\u00f3 como encargado en las chacras de Capell\u00e1n y despu\u00e9s en una chacra de la familia Medhi, donde sembraban papas. En 1950, a los 39 a\u00f1os y llevando unas bolsas de semillas de papa al ferrocarril, Jos\u00e9 tuvo un accidente y muri\u00f3. Su mujer y sus hijos se mudaron a la chacra de H\u00f6cker. \u201cEl \u2018Tata\u2019 nos ayud\u00f3 mucho cuando pap\u00e1 muri\u00f3; mi bisabuela y mi abuela hab\u00edan muerto un poco antes, casi al mismo tiempo, apenas nos hab\u00edamos mudado aqu\u00ed. Vivimos con \u00e9l y estuvimos pupilos en el San Miguel\u201d.<br \/>\nEl \u201cTata\u201d, las abuelas y Grzetic fueron enterrados juntos en Plottier. \u201cPor una decisi\u00f3n muy loable, un intendente resolvi\u00f3 enterrar a todos los pioneros de esa localidad en un mismo predio, para que las generaciones futuras puedan saber qui\u00e9nes fueron los primeros pobladores\u201d.<br \/>\nUnos a\u00f1os m\u00e1s tarde de enviudar, Zorka empez\u00f3 a trabajar como clasificadora en el galp\u00f3n de empaque \u201cEl Cipole\u00f1o\u201d. En aquel lugar conoci\u00f3 a Antonio Pamich, con quien se cas\u00f3 en 1954. Entonces, la familia de Zorka iniciaba otra etapa en el Valle.<br \/>\n<strong>DEL IMPERIO AL VALLE<\/strong><br \/>\nAntonio Pamich tambi\u00e9n fue un inmigrante que despleg\u00f3 dos vidas intensas. \u201cTrabaj\u00f3 en el Imperio Austroh\u00fangaro, fue h\u00fasar de la guardia personal del archiduque Francisco Jos\u00e9. Cuando estall\u00f3 la Primera Guerra, Pamich fue tomado prisionero y llevado a Rusia. \u201cEl contaba que en Rusia aprendi\u00f3 a destilar todo tipo de alcoholes porque, en realidad, se vieron obligados a destilar la orina con hielo. La prisi\u00f3n all\u00ed fue dur\u00edsima, pero logr\u00f3 escapar junto a un grupo de prisioneros. Siempre contaba que sobrevivi\u00f3 a una traves\u00eda por la estepa rusa gracias a la ayuda que le prestaron tribus semin\u00f3madas que andaban por all\u00ed. Fue entonces que aprendi\u00f3 a comunicarse con los gitanos, una relaci\u00f3n que mantuvo durante toda su vida, puesto que en Neuqu\u00e9n hizo amistad con las dos principales familias de gitanos que estaban por esta zona, los Costich y los Traiko\u201d, relata Mariano. \u201cPap\u00e1 me tra\u00eda siempre a tomar el \u2018chai\u2019 con los gitanos. Ten\u00edan sus campamentos por la zona del aeropuerto de Neuqu\u00e9n\u201d, agrega su hija.<br \/>\nPamich lleg\u00f3 a la Argentina en 1923, lleg\u00f3 con un hermano llamado Roque, eran j\u00f3venes y ya hab\u00edan perdido a sus padres en Europa. Al poco tiempo de llegar, vinieron a trabajar a las chacras de Huergo y Canale. Antonio trabaj\u00f3 lo suficiente como para comprar una propiedad en Cuatro Esquinas. \u201cEn esa chacra aprendi\u00f3 a ser fruticultor \u2013cuenta Mariano\u2013. Fue un celoso productor toda su vida. Ten\u00eda una chacra impecable, no hab\u00eda ni una fruta en el suelo. Eran muy cuidadosos con la sanidad del monte\u201d.<br \/>\nEn 1928, Antonio se cas\u00f3. De su primer matrimonio nacieron 4 hijos (Rosa, Ana, Mar\u00eda y Nino) y en 1948 enviud\u00f3. Seis a\u00f1os m\u00e1s tarde, Antonio conoci\u00f3 a Zorka, con quien tuvo una hija, Agata, quien narra esta historia.<br \/>\nAntonio vendi\u00f3 su chacra de Cuatro Esquinas y compr\u00f3 18 hect\u00e1reas en Allen a la familia Mercuri. Poco tiempo despu\u00e9s hizo un secadero de frutas, \u201cFrudear\u201d (Frutas Desecadas Argentinas). \u201cEmpez\u00f3 en 1957. Hac\u00eda fundamentalmente orejones de peras, los preferidos de alemanes e israel\u00edes, sus clientes. Exportaba toda la producci\u00f3n, excepto algo de ciruelas que volcaba al mercado interno. En ese secadero trabajamos todos \u2013relata Mariano\u2013 pero casi todo el personal era femenino. Era un trabajo delicado, manual, entonces se contrataba a mujeres\u201d.<br \/>\nEl secadero fue pionero en la regi\u00f3n y trabaj\u00f3 muy bien varios a\u00f1os. En 1962 Pamich muri\u00f3 y decidieron, de a poco, dejar la actividad. Parte de la infraestructura la vendieron a la familia Genari, quien contin\u00faa con esa industria.<br \/>\nAl morir Pamich, Zorka y sus hijos se mudaron a Buenos Aires, donde Antonio hab\u00eda comprado una propiedad. Entonces, Mariano y su hermano Ivan ya estaban en la Universidad en La Plata y Agata hac\u00eda su primaria. Cuando Ivan se recibi\u00f3, volvi\u00f3 al Valle y todos fueron volviendo a esta regi\u00f3n. Zorka vivi\u00f3 el resto de su vida en Allen, donde hoy est\u00e1n sus hijos, su descendencia, sus nietas (Brenda Lara y Alenka) y su bisnieta, Abril. Mariano, de alg\u00fan modo, fue el que se mantuvo m\u00e1s ligado a la tierra. Su infancia en la chacra del \u201cTata\u201d continu\u00f3 en el secadero de Pamich, donde aprendi\u00f3 de fruticultura. Estudio cine, fue docente y trabaj\u00f3 muchos a\u00f1os en la Secretar\u00eda de Fruticultura. En aquella experiencia naci\u00f3 un espacio radial que lo mantiene hoy ligado a la familia productora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Susana Yappert (Diario R\u00edo Negro, s\u00e1bado 05 de Mayo de 2007)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mariano y Juan Carlos Gherzetic H\u00f6cker y Agata Pamich H\u00f6cker viven en Allen. 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