{"id":543,"date":"2012-01-25T00:18:43","date_gmt":"2012-01-25T00:18:43","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.102\/?p=543"},"modified":"2013-10-25T04:15:29","modified_gmt":"2013-10-25T04:15:29","slug":"viudas-de-cuerpo-ausente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/?p=543","title":{"rendered":"Viudas de cuerpo ausente"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0<em>\u00a0&#8211; Pero d\u00e9jeme que lo mire, mozo\u2026 \u00a1qu\u00e9 churito que hab\u00eda sido!\u00a0 Mucho m\u00e1s lindo que en los daguerrotipos. \u00a1Y qu\u00e9 alto est\u00e1! \u2026 Pero usted va a decir, esta vieja zonza\u2026\u00a0 Ac\u00e1 lo tengo plantado en el zagu\u00e1n, ri\u00e9ndome y llorando a la vez\u2026 Mire que venir a conocernos reci\u00e9n cuando usted ha cumplido ya los catorce a\u00f1os. \u00a1Pase, pase, venga!\u00a0 Vamos para la salita.\u00a0 Ah s\u00ed, un poco me cuesta andar ya\u2026<\/em><!--more Seguir leyendo...--><br \/>\n&#8211;\u00a0 Qu\u00e9 lindo que haya venido solo, antes que su padre y su madre, as\u00ed charlamos tranquilos los dos. Ya s\u00e9 que todos desembarcaron bien, y ellos necesitan descansar un poco m\u00e1s.<br \/>\n&#8211;\u00a0 Me gusta o\u00edrlo hablar, querido. Pensar que tanto argentino pretencioso se desvive por chapurrear un mal franc\u00e9s, y usted que naci\u00f3 en Francia habla como un criollo hecho y derecho.<br \/>\n&#8211;\u00a0 Le agradezco el cumplido, pero no me diga \u201cdo\u00f1a Guadalupe\u201d.\u00a0 Para usted soy la abuela Lupe, abuela Lupita, o abuela nom\u00e1s.\u00a0 Do\u00f1a,\u00a0 desde ya que no. Pero Guadalupe, es la primera vez que alguno me llama as\u00ed. Es un nombre que est\u00e1 como nuevo, como un ajuar antiguo de esos que quedan muy blancos, guardados. Pasa que de chica y de muchacha todos me dec\u00edan Mariquita. Y su abuelo me llam\u00f3 siempre as\u00ed, \u00abmi Mariquita\u00bb. Pero mire qu\u00e9 curioso; en cuanto \u00e9l se fue, ya me empez\u00f3 a incomodar que alguien me usara ese nombre. Como que hab\u00eda sido una palabra de \u00e9l y m\u00eda, nom\u00e1s. Ni a mis cu\u00f1adas se lo aguantaba, aunque fueran hermanas de \u00e9l. No, ni a las chicas, le digo. Peor, a la gente, los conocidos. Con qu\u00e9 permiso, con qu\u00e9 derecho. Y menos, cuando vinieron con la noticia de que \u00e9l no estaba m\u00e1s, no iba a volver.<br \/>\n&#8211;\u00a0 Cierto, esos fueron los d\u00edas m\u00e1s terribles, te pod\u00e9s imaginar&#8230; Bueno, ya te estoy tuteando. Aunque si vamos al caso, desde que \u00e9l subi\u00f3 al barco, todos los d\u00edas restantes han sido insoportables.\u00a0 Desde ya, los miro a vos, a tu padre, y es una alegr\u00eda, es como ver un poquito de \u00e9l. Pero a la vez el dolor de que me falte. Y los primeros d\u00edas fueron los peores, hasta aprender a disimular un poco. Todos, adem\u00e1s de apenados, estaban extra\u00f1ados. Extra\u00f1ados porque no se me pasaba la loca; no aguantaba que me dijeran Mariquita; los desped\u00eda gritando. Por eso te agradezco que me llames Guadalupe. Pero mejor, ya te digo, abuela Lupe.<br \/>\n&#8211;\u00a0 Ahora lo de do\u00f1a&#8230; Eso no,\u00a0 mi hijito,\u00a0 eso dej\u00e1selo a otra clase de gente. Don Fulano, do\u00f1a Mengana\u2026 querr\u00e1n d\u00e1rselas de hidalgos\u00a0 Gente que todav\u00eda no se enter\u00f3 de que se terminaron los se\u00f1orones; y eso que van para cincuenta a\u00f1os. Siguen teniendo humos y aires de chapet\u00f3n, una los ve. Marqueses por fuera ya no los hay; pero no s\u00e9 si no es peor ahora: lo son de adentro. Y eso, c\u00f3mo se hace para sacarlo. No hay c\u00f3mo arrancarse al se\u00f1or\u00f3n de ac\u00e1, del pecho.<br \/>\n&#8211;\u00a0 Y s\u00ed, te explico, por ejemplo\u2026 yo en ese entonces la criticaba a la gata flaca. Perd\u00f3n, qu\u00e9 vas a pensar&#8230; Quiero decir\u00a0 la mujer del Presidente, la Saturnina Saavedra. Se hac\u00eda titular Primera Dama de Am\u00e9rica. Cascarrienta&#8230;\u00a0 Primera, de d\u00f3nde.\u00a0 Desde d\u00f3nde se mide qui\u00e9n es la primera. Por qu\u00e9 ella, y no alguna pobre chola que le dio su pan, su paz y su cama a un soldado patriota; todo lo que ten\u00eda, empezando por ella misma. Pero si la Saturnina no se hab\u00eda percatado de que las cosas ya no eran m\u00e1s como antes, ten\u00eda su disculpa; apenas si hab\u00edan pasado unos meses de la revoluci\u00f3n. Para m\u00e1s, que era un esperpento, la pobre: no pod\u00eda hacerse la linda, as\u00ed que por lo menos se hac\u00eda la importante. Qu\u00e9 le ibas a pedir. Pero que ahora las haya que andan levantando la cola y mentando ejecutorias, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os&#8230;<br \/>\nAs\u00ed que do\u00f1a, no, mi hijito, do\u00f1a no.<br \/>\n&#8211; Mejor te preparo un matecito, \u00bfquer\u00e9s? Ya tom\u00e1s mate, qu\u00e9 bien. Cuando nos vinimos a vivir a Buenos Aires con tu abuelo &#8211; se me hace raro llamarlo abuelo,\u00a0 yo lo veo siempre joven-,\u00a0 cuando vinimos ac\u00e1, \u00e9l y yo tom\u00e1bamos chocolate. Pero pronto cambiamos la costumbre.\u00a0 El mate despeja, dec\u00eda \u00e9l; haceme un mate, Mariquita. A \u00e9l tambi\u00e9n le gustaba otra cosa del mate: que se pasa de uno a otro; hay que estar prest\u00e1ndose atenci\u00f3n, dec\u00eda.\u00a0 Perdon\u00e1 un ratito, voy a la cocina, ac\u00e1 al lado, a prepararlo.\u00a0 \u00bfAmargo o dulce, m\u2019hijo?<br \/>\n&#8211; Tiene su historia este mate, ya lo ver\u00e1s. Lo uso en las grandes ocasiones, nom\u00e1s. Se lo trajo de regalo Juan Jos\u00e9, el amigo Castelli.\u00a0 Del Alto Per\u00fa, fijate que est\u00e1 el portal de Tiahuanaco. Es de mayo del 11, cuando declararon la libertad de los indios all\u00e1 en mi tierra. Digo mi tierra pero qu\u00e9 tierra voy a tener yo, si para m\u00ed no hay m\u00e1s tierra que la de mi hombre y \u00e9l ya no est\u00e1, ni en el polvo de Buenos Aires est\u00e1&#8230; Pero bueno, volvamos al mate; c\u00f3mo se pierde esta vieja, dir\u00e1s. Cuando lo tuve en mis manos, ya sab\u00eda que \u00e9l no hab\u00eda de volver.<br \/>\n&#8211; Ah, est\u00e1s mirando esos retratos en los relicarios. Las mujeres son mi madre y mi hermana. Se nota la misma sangre, \u00bfcierto? Las pobres&#8230; Murieron t\u00edsicas las dos, all\u00e1. Y por poco en la calle. Yo las ayudaba, lo poco que pod\u00eda: unos pesitos y no siempre, imaginate. Cualquiera habr\u00eda dicho que con el marido que yo tuve me iba a sobrar la plata: inteligente, trabajador, un abogado brillante. Pero ya lo dec\u00eda siempre \u00e9l: la Patria paga en dolores, y a la larga con loores; pero estos despu\u00e9s de muerto, Mariquita. Pasa que nosotros vinimos a molestar a los de vida tranquila, dec\u00eda; tienen que ponerse a pensar y a elegir, tienen que contribuir a lo que es de todos; no pretendamos que adem\u00e1s nos agradezcan y nos paguen; bastante con que nos aguanten y disimulen. As\u00ed dec\u00eda tu abuelo.<br \/>\n&#8211; Volviendo a mi familia, fijate que todas hemos tenido la misma condici\u00f3n. Moreno me piropeaba en broma: te quiero por las tres efes, y se re\u00eda. Flaca, fea y fogosa. Yo me hac\u00eda la que me enojaba y \u00e9l se re\u00eda m\u00e1s, insist\u00eda: por eso te quiero, por las tres efes. Qu\u00e9 felices \u00e9ramos, hijito querido. Para \u00e9l todo ten\u00eda que ver con Am\u00e9rica; y lo que no, pues no val\u00eda la pena. Que yo era bien americana, me dec\u00eda, por eso de las tres efes. Que las diosas del Viejo\u00a0 Mundo eran por dem\u00e1s gordas, se iban en vicio. Pero Am\u00e9rica es como vos, Mariquita: un esqueleto ardiente y unos ojos que no te dejan en paz. Sos como esas diosas de los indios, tan magras; o como las V\u00edrgenes de Am\u00e9rica, esas de vestir, un ropaje encima de un palito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00bfEst\u00e1 bien as\u00ed el mate? Los del retrato m\u00e1s grande son mis suegros, los buenos pobres viejos, Mar\u00eda y Manuel.\u00a0 Ellos al principio habr\u00e1n pensado que esta ni\u00f1a les hab\u00eda descarriado al hijo. Natural, \u00bfno? Lo mandan a estudiar para cura, y vuelve abogado; y a m\u00e1s, casado con una casi novicia; y a m\u00e1s, con un hijito en camino! Pero a poco andar se dieron cuenta. No era yo, aunque algo tuve que ver: era su Am\u00e9rica la que lo hab\u00eda cautivado, quiz\u00e1s hasta en mi cara.<br \/>\n&#8211;\u00a0 Yo le dec\u00eda que \u00e9l se enamor\u00f3 solo, sin que yo me enterara. Y claro, si fue ver mi estampa en un relicario, en el escaparate de un platero en Chuquisaca, y ponerse a averiguar qui\u00e9n era esa ni\u00f1a, d\u00f3nde viv\u00eda; no descans\u00f3 hasta enamo-rarme. Y f\u00edjate que yo ten\u00eda catorce a\u00f1os nom\u00e1s, y estaban por mandarme a un convento.\u00a0 Pero conoci\u00e9ndolo a \u00e9l, qu\u00e9 convento ni convento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Dir\u00e1s qu\u00e9 poca cosa esta abuela, querido. Mirame yendo y viniendo para cebar el mate, para arreglarlo, para volver a calentar el agua&#8230; En otras casas vas a ver que de estos menesteres\u00a0 se encarga la negra;\u00a0 aunque m\u00e1s no sea para hacer notar que hay negra. Pero veo que te han criado bien, acostumbrado a no tener sirvientes.<br \/>\n&#8211; Nosotros tuvimos negros, en un tiempo. M\u00e1s de uno, me vas a creer&#8230; Moreno trabajaba bien en su bufete, y quiso darme ese peque\u00f1o lujo: una negra ya grande, un negro, y un chiquito.\u00a0 \u00c9l dec\u00eda en broma que por primera vez en su familia, hab\u00eda m\u00e1s de\u00a0 un moreno a la vez.\u00a0 Yo no hubiera querido que los comprara, y despu\u00e9s me encari\u00f1\u00e9; cuando se enfermaban, los cuidaba como si fueran mis parientes. Despu\u00e9s, en los tiempos malos, hubo que venderlos. Tuve que vender muchas cosas: mir\u00e1, de las sillas finas que ten\u00edamos quedan nom\u00e1s la que usaba Moreno, ah\u00ed donde est\u00e1s sentado vos &#8211; (yo me remuevo un poco, tan orgulloso como s\u00fabitamente inc\u00f3modo) &#8211; y esta que uso yo. Pero los muebles fueron lo de menos; en cambio los negros&#8230; llor\u00e9 el d\u00eda que se los llevaban. Adem\u00e1s, te imagin\u00e1s el comentario de las cacat\u00faas.<br \/>\nPronto dej\u00e9 de pensar en el qu\u00e9 dir\u00e1n; pero todav\u00eda extra\u00f1o a los pobrecitos vendidos. Me vine a acordar de algo que \u00e9l me dijo una vez.\u00a0 Mir\u00e1 si ser\u00e1n a\u00f1os: and\u00e1bamos de novios;\u00a0 pero es el d\u00eda que lo escucho, cuando me dec\u00eda que el que esclaviza a otro se esclaviza a s\u00ed mismo, porque no puede tener ideas de libertad. Y qu\u00e9 peor servidumbre, Mariquita, que tener engrillado el pensar&#8230; Ya entonces me trataba de vos y no de t\u00fa; aunque est\u00e1bamos en Chuquisaca, \u00e9l ya me estaba trayendo para ac\u00e1 con el modo de hablar. As\u00ed que cuando compramos a estas criaturas, nos dijimos que era para tratarlos como personas libres; pudiendo, un sueldito les \u00edbamos pagando. La idea era que despu\u00e9s se instalaran por su cuenta. Pero todo se dio vuelta, para mal.<\/p>\n<div id=\"attachment_552\" style=\"width: 119px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/proyectoallen.com.ar\/3\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/revistaelbuho.blog_.com_1.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-552\" class=\" wp-image-552 \" title=\"revistaelbuho.blog.com\" alt=\"\" src=\"http:\/\/proyectoallen.com.ar\/3\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/revistaelbuho.blog_.com_1.gif\" width=\"109\" height=\"145\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-552\" class=\"wp-caption-text\">Mar\u00eda Guadalupe Cuenca. Esposa de Mariano Moreno<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Vos ya sab\u00edas cosas del pa\u00eds, \u00bfverdad?\u00a0 Tus padres estaban all\u00e1, pero se anoticiaban de todo, era como si vivieran ac\u00e1. Y vos, que ahora lo est\u00e1s mirando por primera vez, \u00bfqu\u00e9 opin\u00e1s de todo esto?<br \/>\n&#8211; S\u00ed, s\u00f3lo has visto Buenos Aires. Pero hazte a la idea: Buenos Aires es el compendio del pa\u00eds: de lo malo y de lo bueno. Ac\u00e1 est\u00e1n mezclados el fuego y la escoria. Yo le tengo amor y odio. Es la ciudad de mi Moreno y de sus mejores amigos, Belgrano, Castelli. Pero c\u00f3mo los trat\u00f3, a los tres, y a los que fueron como ellos. Mir\u00e1 c\u00f3mo nunca lo quiso a San Mart\u00edn tampoco. Me parece que a la hora de elegir, esta ciudad se queda con el pretendiente m\u00e1s rico, y no con el m\u00e1s capaz y valeroso. Me da pena por tu abuelo y sus amigos: hicieron tanto por la patria nueva, para que al fin se aprovechen cuatro mercachifles y cinco hacendados que manejan todo desde ac\u00e1.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 Pero te seguir\u00e9 fastidiando: decime en confianza, qu\u00e9 te parece lo que ya has visto. No importan los pocos d\u00edas, porque ya veo que ten\u00e9s mucho criterio.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 \u00a0Ah\u2026 entiendo. No has visto estancieros por la calle, porque ahora se visten como los doctores, hijo. Hasta hace poco, en todo el tiempo de Rosas, era al rev\u00e9s: los doctores procuraban vestirse como estancieros: sombrero panza de burro, chirip\u00e1, chaleco colorado; y si andaban de a caballo, mejor. Ahora en cambio todos son doctores, y los tenderos no dan abasto para conseguir telas azules.<br \/>\nY habr\u00e1s visto unos cuantos militares tambi\u00e9n, \u00bfcierto? En cualquier momento, hasta a tu padre le zampan unas charreteras. \u00a1Y pensar que de chico temblaba cuando los godos nos bombardeaban desde el r\u00edo!\u00a0 Hac\u00edan m\u00e1s ruido que da\u00f1o, pero intimidaban. Tuve que llevarlo a la casa de los abuelos, m\u00e1s lejos del ruido.\u00a0 Pero esto de los militares\u2026 a tu abuelo le daban recelo. Uno de estos d\u00edas alejate del centro, hijo, date una vuelta por los cuarteles de barrio, hasta los corrales, las quintas.\u00a0 Ver\u00e1s otra gente. En otro tiempo les dec\u00edan la chusma, los orilleros.\u00a0 Ahora no s\u00e9, no s\u00e9 si no tienen mejor noci\u00f3n de la libertad que la gente fina del centro.<br \/>\n&#8211; Ay querido, el pa\u00eds no es ni hermoso ni m\u00edo. Al pa\u00eds, lo que se dice al pa\u00eds, yo lo odio; es todo estancias, vacas, botas, plata y presunci\u00f3n.\u00a0 La ciudad, esta ciudad, es una feria, y el campo una jaula de peones. La Patria s\u00ed, es hermosa; pero ella no se lleva bien con el pa\u00eds. No s\u00e9 si ahora tenemos de verdad Patria, o cu\u00e1ndo la volveremos a tener. Pero tendr\u00e1 que ser siempre as\u00ed, no?<br \/>\n&#8211; No s\u00e9 si se entiende lo que digo\u2026 Fijate que\u00a0 hasta yo he tenido que pele-arme con el pa\u00eds, yo que no soy nadie, para que no se perdiera la Patria. Igual-mente la perdieron, y m\u00e1s de una vez. Pero a Mariquita Moreno el pa\u00eds no la compra. He vivido al salto, por ese motivo. Te voy a contar algo.<br \/>\n&#8211; Los primeros a\u00f1os de viuda fueron dif\u00edciles.\u00a0 Despreciada y pobre, tuve que ir vendiendo cosas para poder vivir y darle de comer a tu padre. Por eso me calent\u00f3 lo de los azotes.\u00a0 Te dir\u00e9 que por entonces los\u00a0 curas eran m\u00e1s importantes que ahora. Y el que ten\u00eda de alumno a Marianito, tu padre, un tal cura Mendoza, no va y me lo azota.\u00a0 Desde ya que otros lo hac\u00edan tambi\u00e9n, curas o no. Ahora, este castigo era en realidad a Moreno; era para desquitarse del apellido y del nombre de \u00e9l, y de la Revoluci\u00f3n, que estos no perdonan. Pero para m\u00ed, en la Patria no puede haber azotes. Ni por poco, ni por mucho. Y menos a un chico.<br \/>\n&#8211; Entonces Fray Cayetano ten\u00eda que ver con el gobierno. Buena gente, s\u00ed; de esos que por lo menos no administran para ellos mismos. Pero gobiernan para el pa\u00eds, y no se dan cuenta. Gobiernan lo que hay, y para lo que hay nom\u00e1s. A veces a la buena gente hay que fastidiarla para que haga lo que es debido. Y yo lo fastidi\u00e9 al buen fraile Rodr\u00edguez. Mientras haya un chico azotado y alguien que puede azotar, le dije, esto no merece llamarse Patria. Y no vas a creer: de ah\u00ed vino que la Asamblea prohibi\u00f3 esos castigos en la escuela. Al final, yo ya no estaba hablando por m\u00ed ni por tu padre. Sent\u00ed que estaba hablando y peleando por Moreno, por lo que \u00e9l quer\u00eda; si algo quedaba de Moreno, era en m\u00ed y en mi enojo, en este pecho, en esta boca. Perdon\u00e1, me apasion\u00e9 otra vez.<br \/>\n&#8211; A los d\u00edas, el cura Mendoza la emprendi\u00f3 de nuevo a los azotes con los chicos. Pues de resultas, a Mendoza lo multaron, lo sacaron de maestro y lo mandaron a hacer penitencia en un convento.<br \/>\n&#8211; S\u00ed, ya pod\u00e9s imaginarte, la de comentarios que hubo. \u00a1El pobre padre Mendoza, perseguido!\u00a0 Hay quien prefiere que le castiguen a un hijo, antes que arriesgarse un poco por la libertad.\u00a0 Ya s\u00e9, hablaban de la loca de Mariquita; pero no me importa el escarnio; se condenan solos con ese insulto. Sensato es ser colonial; la Patria es loca como yo, y a mucha honra.\u00a0 No tiene paz con nadie. Y una escuela donde se azota de alguna manera, no es una escuela de la Patria.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 \u00a0Pero hay cosas que tengo que contarte; porque si no es ahora, alg\u00fan d\u00eda las vas a querer saber. Aparte que a\u00a0 mis a\u00f1os, no conviene dejar temas para despu\u00e9s. Esper\u00e1 un momento, ac\u00e1 en el armario hay algo que quiero que veas, en esta caja est\u00e1n.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 \u00a0Sab\u00e9s\u2026 estas son las cartas que le escrib\u00ed a tu abuelo, sin saber que \u00e9l nunca las iba a recibir. \u00c9l era el mundo para m\u00ed: la familia, el novio, el amante, el marido, el modelo de lucha, el patriota\u2026 cuando se fue \u00e9l, no me quedaba nada. Y c\u00f3mo pod\u00eda hacer yo para sobrevivir.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 \u00a0Quise compartir con \u00e9l todo lo que pensaba, todo lo que so\u00f1aba, todo lo que deseaba. Si me lo hubiera guardado, me habr\u00eda vuelto loca. Lo que me salv\u00f3 fue escribirle, escribirle sin parar, escribirle todo lo que se me cruzaba por el coraz\u00f3n y por la cabeza.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 \u00a0Ten\u00e9s raz\u00f3n; tambi\u00e9n con ustedes he sido de escribir mucho. Marianito dice que las cartas que le envi\u00e9 desde que se fue all\u00e1 a estudiar son un noticiero cr\u00edtico de pol\u00edtica y de costumbres, como las notas de Figarillo. Y cuando tu padre se cas\u00f3, empec\u00e9 a escribirle a tu madre tambi\u00e9n. Y alguna vez nos hemos escrito con vos: ya sab\u00e9s c\u00f3mo me gustan las cartas tuyas.<\/p>\n<div id=\"attachment_555\" style=\"width: 160px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/proyectoallen.com.ar\/3\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/es.wikipedia.org_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-555\" class=\" wp-image-555 \" title=\"es.wikipedia.org\" alt=\"\" src=\"http:\/\/proyectoallen.com.ar\/3\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/es.wikipedia.org_1-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-555\" class=\"wp-caption-text\">Mariano Moreno<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0 \u00a0Pero escribirle a Moreno era para m\u00ed tan preciso como respirar.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 \u00a0Todas estas cartas salieron de aqu\u00ed y llegaron a Inglaterra. Las trajo de vuelta, en sus sobres cerrados, tu t\u00edo abuelo, Manuel. Quiero que ahora te las lleves vos, que llev\u00e1s el nombre de tu abuelo. No hay otra herencia de este linaje, hijo. Encima el nombre, al igual que tu padre, lo llev\u00e1s en diminutivo, Marianito. Como si todos supi\u00e9ramos que despu\u00e9s de aquel Mariano Moreno, imposible que haya otro.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 \u00a0Pero hay una carta de distinta condici\u00f3n, hijo. Esa carta nunca se la envi\u00e9 a Moreno. Me pareci\u00f3 que iba a ponerse demasiado triste al leerla. \u00danica vez que escrib\u00ed algo y no lo envi\u00e9.\u00a0 Despu\u00e9s me dijeron que justamente ese d\u00eda, quiz\u00e1s a esa hora, \u00e9l hab\u00eda muerto. Aqu\u00ed est\u00e1, cuarenta y tres a\u00f1os despu\u00e9s, y nadie la ha visto. Tom\u00e1, leela vos.<br \/>\n\u00abY ya es cuatro de marzo; parece mentira, tanto tiempo sin saber de vos. Nunca tanto; nunca fue m\u00e1s de un d\u00eda, desde que nos conocimos, te acord\u00e1s Moreno. Pero ahora van treinta y nueve d\u00edas. \u00a1Treinta y nueve! Se hacen largos como a\u00f1os, Moreno. Ya estar\u00e1s llegando a Inglaterra, o te habr\u00e1s instalado all\u00e1; pero cuidado si pens\u00e1s olvidarme, porque hasta en sue\u00f1os te sigo y s\u00e9 lo que hac\u00e9s. Para que veas, te voy a contar lo que me pas\u00f3 hoy\u00bb.<br \/>\n\u00abMe qued\u00e9 un rato m\u00e1s en la cama, porque hab\u00eda pasado muy mala noche. Me parece que estuve con fiebre. Eran como las ocho de la ma\u00f1ana cuando volv\u00ed a dor-mirme; so\u00f1\u00e9 que te ve\u00eda, pero de lejos, y que te estaba abrazando alguna, creo yo que alguna, vestida con tules y de ojos grandes, todo gris y verdoso, los tules y los ojos, y que medio te envolv\u00eda&#8230; C\u00f3mo me hiciste llorar, Moreno; a ver si ya est\u00e1s en otro abrazo, y cre\u00e9s que es mejor que el m\u00edo\u00bb.<br \/>\n\u00abPero son cosas de loca las que te digo, perdoname. Vos sab\u00e9s que con Moreno s\u00f3lo cabe volverse loca. Yo no s\u00e9 qu\u00e9 hacer con vos; nadie sabe qu\u00e9 hacer con vos\u00bb.<br \/>\n\u00abLo \u00fanico que yo s\u00e9 es quererte; y eso, nadie sabe hacerlo. Ah\u00ed est\u00e1 la diferencia, Moreno; yo he aceptado quererte; yo me d\u00ed toda; yo me dej\u00e9 volver loca. No hay nadie que pueda igualar en esto a tu Mariquita, nadie. No hay nadie que pueda y quiera abrazarte como yo lo har\u00eda ahora, para siempre. Toda la vida abrazados, y toda la muerte.\u00bb<br \/>\n&#8211; Ay, mi querido, te hice lagrimear, perdoname otra vez.\u00a0 Pero es cierto, hijo. Yo hubiera querido tener su cuerpo. Aunque muerto, pero tenerlo. Besarlo en la verdadera despedida, la \u00faltima. Acariciarle la cara, hasta sentir que empezaba a disgregarse. Acompa\u00f1arlo en el morirse, en el deshacerse. Eso me falt\u00f3, y por eso no termina de arreglarse este pleito de amor entre Moreno y yo. No puedo darlo por muerto, no puedo.<br \/>\n&#8211; Pero por otro lado, mejor as\u00ed. No por m\u00ed sino por ellos. Menos mal que no tienen el cuerpo de Moreno. Lo habr\u00edan llevado a su cementerio, ah\u00ed a los Recoletos. Lo habr\u00edan sepultado bajo una mole de piedra, cosa de que no vaya a levantarse m\u00e1s. Y cada a\u00f1o habr\u00edan venido con sus flores y sus discursos, a lambetearlo. Como dec\u00eda \u00e9l que hac\u00edan con Cristo: lambetearlo y dormirlo con incienso y canto aburrido, para que no se fije en sus trapacer\u00edas y salga a pegarles con el l\u00e1tigo en las puertas del templo; as\u00ed dec\u00eda mi Moreno. Pero \u00e9l ahora est\u00e1 en todo el mar;\u00a0 y viene a golpear todos los d\u00edas, todas las noches. Hay pedacitos de \u00e9l, de sus labios y su lengua, pegando contra esto que creen firme, diciendo las verdades que el pa\u00eds ha olvidado. Lo que es a Moreno, no lo joden.<br \/>\n&#8211; Y aunque me pese tanto su muerte, ten\u00eda que ser as\u00ed, claro. Porque al fin de cuentas, qu\u00e9 iba a vivir Moreno ac\u00e1, en los a\u00f1os que vinieron despu\u00e9s. Ac\u00e1 no ten\u00eda lugar. O te cre\u00e9s que \u00e9l, siendo como era&#8230; Yo nunca necesit\u00e9 leer lo que \u00e9l escrib\u00eda; me bastaba tenerlo para saber c\u00f3mo pensaba y c\u00f3mo sent\u00eda. Leer cosas escritas por \u00e9l, para qu\u00e9. Eso hubiera sido como ir junt\u00e1ndolo de a pedacitos, y no llegar a completarlo nunca, me entend\u00e9s. Yo lo le\u00eda de otro modo, por entero. Toda la cara picada de viruelas y los ojos ardiendo, y el cuerpo que le temblaba de ira, todo.<br \/>\n&#8211; As\u00ed, mi querido, las cosas ten\u00edan que terminar, si es que terminaron, o digamos quedar as\u00ed. Con lo poco que le gustaban los mandones, y menos los de armas en la mano, mir\u00e1\u00a0 c\u00f3mo se hubiera llevado con tantos como hemos tenido. Y con los se\u00f1orones, menos que menos. Fijate aquel que mandaba a las hijas a que aprendieran franc\u00e9s, porque pensaban traerse un rey gabacho, con corte y todo. \u00a1Un rey! Desde el mar, mi Moreno les hubiera hundido el barco. Y estos de ahora&#8230; son todos rengos de una pata, mir\u00e1: a unos les falta pueblo y a otros les falta fuego. Ac\u00e1 no pod\u00eda tener lugar nunca m\u00e1s mi Moreno.<br \/>\n&#8211; M\u00e1s lo pienso y m\u00e1s me convenzo. No es casualidad. La casualidad es el dios de los tontos, dec\u00eda \u00e9l. Esta historia ten\u00eda que ser, ten\u00eda que ser as\u00ed. Fijate que yo soy la viuda de \u00e9l y no tengo la certeza de ser su viuda. Me falt\u00f3 el cuerpo muerto, para cerciorarme. Y fijate que lo mismo le pasa a la Patria. Las dos somos viudas de cuerpo ausente. Se muri\u00f3, no se muri\u00f3&#8230; Las dos vamos a seguir buscando y preguntando. Mejor as\u00ed. Viudas de cuerpo ausente.<br \/>\nEn el mismo a\u00f1o en que conoci\u00f3 a su nieto Marianito, reci\u00e9n llegado de Francia, falleci\u00f3 Mar\u00eda Guadalupe Cuenca de Moreno, su Mariquita.<br \/>\nEl pap\u00e1 de este nieto, es decir el hijo del\u00a0 Secretario de la Junta, llamado tambi\u00e9n Marianito, que se hab\u00eda graduado de ingeniero en Francia, fue incorporado al Ej\u00e9rcito y dirigi\u00f3 el Colegio Militar.<br \/>\nEl padre Mendoza existi\u00f3, e hizo lo que aqu\u00ed se narra, y le fue como aqu\u00ed dice que le fue.<\/p>\n<p>Las cartas de Mariquita fueron publicadas en 1967 en un bello libro de Enrique Williams \u00c1lzaga. El libro no incluye la carta que en este relato lee el nieto de Guadalupe.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>Fin<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>\u00a0 \u00a0A mi abuela, Angelita Zubeldia (1895-1974)<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Ram\u00f3n Minieri<\/strong><br \/>\n<strong> Registro Dir. Nac. del Derecho de Autor<\/strong><br \/>\n<strong> Expte. n\u00ba\u00a0 693284<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_553\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/proyectoallen.com.ar\/3\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/recoletarhmbuenosaires.blogspot.com_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-553\" class=\" wp-image-553    \" title=\"recoletarhmbuenosaires.blogspot.com\" alt=\"\" src=\"http:\/\/proyectoallen.com.ar\/3\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/recoletarhmbuenosaires.blogspot.com_.jpg\" width=\"190\" height=\"254\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-553\" class=\"wp-caption-text\">Cripta de la flia. Moreno en Recoleta. All\u00ed no est\u00e1 Mariano ya que muri\u00f3 (o fue asesinado?) en altamar, solo Guadalupe y familia.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Ram\u00f3n Minieri<\/strong> es poeta y ensayista; vive en R\u00edo Colorado (provincia de R\u00edo Negro, Patagonia, Argentina). Ha publicado algunos libros de poes\u00eda: F\u00e1bulas de Mutaci\u00f3n (1988), Libro del Otro Reino (1982), Libro de los \u00daltimos D\u00edas (1991). Pa\u00eds de la Sal y 2da. edici\u00f3n del Libro de los \u00daltimos D\u00edas (2010). Est\u00e1n por editarse otros dos: Las Piedras, el Agua; y Libro de Ciudades (2006- 2008). Tambi\u00e9n ha publicado ensayos sobre temas hist\u00f3ricos: Angela Carranza, sin culpa y sin cargo (Todo es Historia, 2003); Ese Ajeno Sur (historia de un dominio ingl\u00e9s de un mill\u00f3n de hect\u00e1reas en la Patagonia, Viedma, Fondo Editorial Rionegrino, 2006) y otros relacionados con los olvidos construidos en la historia argentina. Realiz\u00f3 trabajos de historia oral con pobladores de las sierras y vecinos de la ciudad de C\u00f3rdoba. Actualmente esta escribiendo poes\u00edas y estudiando temas relacionados con los mitos y los s\u00edmbolos en la historia, y sus relaciones con el poder.<\/em><br \/>\n<em><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Algunos blogs de Ram\u00f3n:<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/elavesimurgh.blogspot.com\/\"><em>Blog: El Ave Simurgh<\/em><\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/elhumusdelahistoria.blogspot.com\/\"><em>Blog: El humus de la historia<\/em><\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/elmosquitorecargadosiglo21.blogspot.com\/\"><em>Blog: El mosquito recargado siglo 21<\/em><\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/librodelasciudades.blogspot.com\/\"><em>Blog: El libro de las ciudades<\/em><\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/fabulasdemutacion.blogspot.com\/\"><em>Blog: Fabulas de mutacion<\/em><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas aqu\u00ed: <a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/profile\/13766385533890590503\">Perfil<\/a><\/p>\n<div id=\"attachment_650\" style=\"width: 448px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/proyectoallen.com.ar\/3\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/ram\u00f3n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-650\" class=\" wp-image-650 \" title=\"ram\u00f3n\" alt=\"\" src=\"http:\/\/proyectoallen.com.ar\/3\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/ram\u00f3n.jpg\" width=\"438\" height=\"300\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-650\" class=\"wp-caption-text\">Ram\u00f3n Minieri<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211; Pero d\u00e9jeme que lo mire, mozo\u2026 \u00a1qu\u00e9 churito que hab\u00eda sido!\u00a0 Mucho m\u00e1s lindo que en los daguerrotipos. \u00a1Y qu\u00e9 alto est\u00e1! \u2026 Pero usted va a decir, esta vieja zonza\u2026\u00a0 Ac\u00e1 lo&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-543","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-algoparadecir"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=543"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/543\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5315,"href":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/543\/revisions\/5315"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.proyectoallen.com.ar\/3\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}